
El gobernador bonaerense asumió la conducción del partido en medio de tensiones internas, con críticas al Gobierno nacional y el desafío de ampliar la base de afiliados.
Axel Kicillof asumió como presidente del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires en un contexto de tensiones internas y con la decisión de avanzar en una renovación del padrón de afiliados, que hoy tiene un promedio de 60 años.
El padrón fue uno de los principales focos de conflicto durante las negociaciones por la conducción del partido. En ese contexto, circuló un PDF con más de 15.000 páginas con nombres listados, que desde La Cámpora calificaron como “trucho”, mientras que la Junta Electoral realizó una presentación en la Justicia.
Durante ese proceso, también se habilitó una breve ventana para incorporar nuevos afiliados, con un límite del 5% por distrito, que -según se indicó- no se respetó en La Matanza.
El padrón consensuado alcanza 1.151.640 afiliados. Según datos difundidos, apenas el 1,92% tiene menos de 30 años, mientras que el 55,59% son mujeres. Además, se registraron casos de militantes que presentaron varias veces la ficha sin lograr ingresar al partido.
“Es importante en un momento que se habla mucho de la apatía política de los jóvenes”, sostuvo el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, quien agregó: “Nosotros tenemos que ponernos a disposición de aquellos que sí quieren efectivamente afiliarse. No hacerlo me parece un error estratégico”.

En su primera reunión al frente del PJ, Kicillof planteó: “Estamos en una etapa de construcción en la que tenemos que ampliarnos hacia sectores económicos, sociales y culturales que muchas veces nos han sido adversos”. En ese sentido, agregó: “No me refiero a alianzas electorales, sino a salir al encuentro de todos aquellos que hoy se encuentran frustrados o espantados por el programa de Milei”.
El gobernador también cuestionó al Gobierno nacional al afirmar: “El desastre productivo, laboral, social y alimentario ya es innegable y tiene como único responsable a Javier Milei” y remarcó: “La única causa es la política económica del Gobierno nacional”.
Durante el encuentro se designaron autoridades partidarias, entre ellas Verónica Magario como vicepresidenta primera y Federico Otermín como vicepresidente segundo, junto a Mariano Cascallares en la Secretaría General, Julio Alak en Formación Política y Mariel Fernández en Mujeres y Género.
Además, se abordaron campañas de afiliación y capacitación política. Por último, Kicillof afirmó: “Nuestro trabajo principal e histórico es terminar con esta pesadilla” y convocó a “estar en la calle, acompañando y resistiendo”. También se informó que el próximo miércoles se realizará una movilización hacia el Ministerio de Capital Humano para reclamar recursos destinados a los servicios alimentarios escolares.

Fuente: La Política Online



