
UCIP advirtió que la quita de la Zona Fría implicaría una transferencia mensual de más de mil millones de pesos fuera de la economía local. El reclamo se debatirá en el Senado.
En octubre de 2025, UCIP advirtió con precisión lo que ocurriría si se eliminaba el beneficio. Hoy, con un nuevo proyecto de recorte sobre la mesa y el invierno comenzando, esa advertencia sigue vigente.
El relevamiento de ventas de UCIP correspondiente a abril de 2026 arrojó una caída del 2,6% interanual en unidades físicas. El comercio formal de Mar del Plata ya está absorbiendo una contracción de la demanda.
Un nuevo incremento tarifario en las facturas de gas agrava ese escenario. Cada peso que las familias destinan al aumento del gas es un peso que no se vuelca en los comercios de cercanía.
La posición de UCIP
“La quita del beneficio de Zona Fría no es un ajuste tarifario neutro: es una reducción directa del ingreso disponible de 250.000 hogares que compran en los locales de Mar del Plata”, afirmó Blas Taladrid, presidente de UCIP. “En un contexto donde ya venimos midiendo caída en el volumen de ventas, no podemos perder de vista ese vínculo”, agregó.
UCIP reitera su posición desde 2021: el beneficio debe mantenerse y ampliarse a actividades comerciales, industriales y productivas. Sus costos de calefacción impactan en el precio final de los productos y en la competitividad de las pymes locales.
La reducción tarifaria para los hogares protege el consumo. La extensión a las actividades productivas protege el empleo formal.



