
En la madrugada del jueves, maquinaria municipal arrasó con la histórica Feria de la Bristol tras un allanamiento ordenado por la Justicia Federal. Más de 200 familias quedaron sin su fuente de ingresos.
La Feria de la Bristol, conocida como “La Saladita”, fue demolida durante un operativo nocturno que sorprendió a los pocos feriantes que permanecían en la zona. Topadoras y palas mecánicas de la Municipalidad derribaron más de 170 puestos instalados desde hace más de 25 años en La Rambla, a metros de la peatonal San Martín.
El procedimiento se concretó luego de un allanamiento de Prefectura Naval Argentina, ordenado por el juez federal Santiago Inchausti tras 15 meses de investigación en el marco de una causa por presunta violación a la Ley de Marcas y evasión fiscal. El miércoles ya se había secuestrado mercadería en un operativo que derivó en el desmantelamiento total de la feria.



Cerca de las 2 de la mañana, varios camiones se apostaron en Plaza Colón y más de 100 efectivos de Prefectura, 150 policías bonaerenses y casi 100 agentes municipales de distintas áreas participaron del despliegue. La zona fue acordonada para impedir el ingreso de particulares mientras las máquinas avanzaban con la demolición.
El operativo incluyó personal de Seguridad, EMSUR, EMVIAL, Inspección General y SAME, además de la Patrulla Municipal e Infantería, que se encargaron de custodiar y limpiar el área.
La otra cara de la medida muestra que unas 200 familias quedaron sin su sustento. Comerciantes y dirigentes del Sindicato de Vendedores Ambulantes (Sivara) comenzaron a organizarse para manifestarse frente al Palacio Municipal en reclamo por la eliminación de los puestos y el secuestro de mercadería.
“Queremos trabajar, estamos en una ciudad que definitivamente es pobre y si nos sacan esto a casi 200 familias es dejarlas en la calle”, expresó Walter Rivero, referente de Sivara, quien también sufrió un allanamiento en su casa y estuvo demorado varias horas.






