
El club de Boedo quedó sin conducción formal tras la salida de 14 miembros de la Comisión Directiva. En paralelo, la Justicia procesó al presidente Moretti por administración fraudulenta y le prohibió salir del país.
San Lorenzo atraviesa sus horas más críticas. Tras una extensa y tensa jornada de negociaciones, la institución entró oficialmente en estado de acefalía. La renuncia indeclinable de 14 dirigentes -entre ellos Julio Lopardo y Marcelo Culotta- dejó al club sin el quórum necesario para funcionar, obligando a una transición de emergencia.
La crisis política estalló mientras el presidente Marcelo Moretti recibía un duro revés judicial. La jueza Laura Bruniard lo procesó por el delito de administración fraudulenta, en una causa que investiga el presunto cobro de una coima de 25 mil dólares para fichar a un jugador juvenil. Además del procesamiento, la Justicia le trabó un embargo por 38 millones de pesos y le prohibió la salida del país.
Moretti, quien se negó a firmar el acta que decreta la acefalía, denunció ser víctima de un “golpe de Estado” y aseguró que la medida cuenta con vicios legales. Por su parte, los dirigentes renunciantes señalaron que la situación es insostenible y que el presidente “priorizó sus intereses personales” por sobre los del club. Su defensa, liderada por Gastón Marano, calificó el procesamiento como una movida “más política que jurídica”.
Ante el vacío de poder, la presidencia de la Asamblea de Representantes, a cargo de Daniel Matos, deberá convocar en un plazo de 48 horas a una reunión extraordinaria. El objetivo será designar una Comisión Transitoria que gestione el club, el mercado de pases y las deudas urgentes hasta que se defina el nuevo rumbo político de la institución.
Por lo pronto, se ratificó que el próximo 6 de febrero de 2026 se llevará a cabo la Asamblea para tratar el balance del ejercicio anterior, en un clima de absoluta incertidumbre para los socios y simpatizantes del “Ciclón”.
Fuente: Infobae/Página12


