
“¿Preferirías que los volvamos a contratar y pagar un termo $100 mil más?”, lanzó la empresa en redes al justificar su reconversión, lo que desató una fuerte ola de críticas.

La empresa Lumilagro quedó en el centro de la polémica tras una serie de publicaciones en su cuenta oficial de X (ex Twitter), donde defendió su proceso de reconversión productiva y respondió a cuestionamientos por la desvinculación de trabajadores.
El mensaje que encendió la discusión fue directo: “¿Ustedes qué opinan? ¿Preferirías que los volvamos a contratar y vuelvas a tener que gastar $100 mil de más para conseguir un termo de calidad?”. La firma, que en los últimos años desvinculó a 170 empleados, reorientó su operación hacia la importación de productos, en su mayoría desde China.
Lejos de apaciguar la situación, la empresa publicó otro mensaje en tono irónico: “Quizás podemos hacer una edición limitada. De peor calidad y más caro, pero 100% fabricado en Argentina?”. Las publicaciones generaron un fuerte rechazo por la forma de referirse a los trabajadores y al impacto social de las decisiones empresariales.
Con el correr de las horas y tras la ola de críticas, la empresa eliminó los posteos y volvió a expresarse con un nuevo mensaje en el que sostuvo que “toda reconversión es dolorosa”, al tiempo que aseguró que los retiros de personal fueron por acuerdo. “Si no nos adaptamos, terminaríamos perdiendo con la competencia y cerrando”, señalaron.
La polémica se da en medio de un cambio de estrategia iniciado tras la pandemia, que implicó una reducción del personal y un giro hacia la importación. Actualmente, la planta de Tortuguitas continúa operativa pero sin producción, mientras que la empresa comercializa productos provenientes de stock o del exterior.
Fuente: Infobae



